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viernes, 18 de enero de 2008

2008, AÑO PARA UNA NUEVA ECONOMÍA

Por Lcdo. Rolando Emmanuelli Jiménez, J.D., LL.M.
rolando@bufete-emmanuelli.com

Varios economistas de renombre han hecho sus recomendaciones para lograr una mejoría de nuestra economía durante el año 2008. La experiencia del pasado año demuestra que el factor más importante para el movimiento de dinero no ocurrirá este año por la negativa de la Legislatura a autorizar emisiones de bonos que fomenten la inversión pública. Por otro lado, los recaudos gubernamentales siguen por debajo de las expectativas, por lo que no podrá continuar el mismo nivel de gasto público. Además, tomará varios meses la recuperación de la industria de la construcción en lo que la medida de créditos contributivos para la adquisición de residencias comience a surtir efecto reduciendo el inventario de propiedades y por ende, abriendo la posibilidad de que se comiencen a construir nuevos proyectos. A todo esto tenemos que sumar el precio del petróleo y la desaceleración de la economía norteamericana.

Todo economista consultado por la prensa predice que la economía seguirá en recesión durante este año 2008 a menos que se hagan cambios radicales en nuestro sistema económico. Ninguna de las propuestas es nueva. Todos plantean la necesidad de llevar a cabo una verdadera reforma contributiva y fiscal integral que reduzca el gasto público, desaliente el consumismo, reduzca la economía subterránea, reduzca sustancialmente la tasa de contribución sobre ingreso, promueva el ahorro en la clase empresarial y de las personas asalariadas y, que este ahorro pueda invertirse en el desarrollo económico y social de Puerto Rico. Las personas expertas en economía también están de acuerdo en la necesidad de agilizar los procesos de obtener permisos de construcción en balance con el ambiente, para promover la inversión privada y convertirla en el principal motor de nuestra economía.
Sin embargo, los esfuerzos que se han hecho para conseguir estos cambios han fracasado estrepitosamente. Nuestra clase política ha sido incapaz de asumir esta responsabilidad. Es deber del pueblo hacer su adjudicación en las Primarias del 8 de marzo y en las Elecciones de noviembre.

La incapacidad de la clase política del país no impide que se puedan poner en vigor medidas importantes para el desarrollo económico partiendo desde el sector privado. En muchos de estos asuntos el gobierno, o la falta de gobierno, es irrelevante. Puerto Rico puede ponerse de cara a los nuevos tiempos. El cuadro macro económico del planeta donde los tratados de libre comercio están aflorando por doquier se ha visto como una amenaza a la ventaja del mercado libre entre Puerto Rico y Estados Unidos. Sin embargo, es una gran oportunidad. Una de las virtudes que pregonó el Estado Libre Asociado fue su acceso al mercado norteamericano. En estos tiempos es mejor, pues con los tratados de libre comercio tenemos acceso a muchos otros países. Sin embargo, todavía no hemos sacado ventaja de esa oportunidad. Esta oportunidad puede materializarse desde el sector privado. Para este logro es imperativo examinar estos mercados para poder determinar los nichos en que podemos acomodar nuestros productos y servicios. Luego corresponde lanzarse a las oportunidades.

Para poder aprovechar este nuevo acceso a mercados internacionales es necesaria la acción concertada entre todos los sectores. En palabras del destacado economista, Luis Rey Quiñones Soto, es necesario “[p]ensamiento y acción desde la sociedad civil, en un marco de solidaridad”. Llevamos demasiado tiempo dando la espalda a los mercados internacionales. En Puerto Rico tenemos excelentes profesionales y entidades privadas y públicas que pueden apoyar las gestiones de exportación de bienes y servicios. La globalización, el Puerto de Las Américas y los Tratados de Libre Comercio nos ofrecen la plataforma necesaria para el éxito. A corto plazo, las condiciones no pueden ser mejores. Sólo nos falta desarrollar la voluntad.

El autor es abogado notario, Presidente del Bufete Emmanuelli, C.S.P., pasado presidente de la Cámara de Comercio del Sur de Puerto Rico y anfitrión del programa Debido Proceso de Ley, que se transmite todos los sábados a las 11 de la mañana por WPAB 550 en el cuadrante de su radio. Para mayor información vea: http://www.bufete-emmanuelli.com

2008, AÑO DEL PUERTO DE LAS AMÉRICAS

Por Lcdo. Rolando Emmanuelli Jiménez, J.D., LL.M.
rolando@bufete-emmanuelli.com


El pasado 30 de noviembre de 2007, fue la fecha límite para que sometieran sus propuestas concretas las compañías que tienen interés en operar el Puerto de Las Américas Rafael Cordero Santiago, en Ponce, Puerto Rico. Diecinueve (19) compañías habían demostrado interés en participar con un propuesta. Todavía no se ha divulgado cuántos sometieron finalmente su propuesta, pero se espera que una cantidad razonable de compañías hayan pasado a la segunda fase del proceso para permitirle a la Autoridad del Puerto de Las Américas (APA) escoger el mejor operador.

El operador del Puerto de las Américas va a tener la responsabilidad de atraer el mayor número de líneas marítimas, para hacer esta operación rentable y para propiciar el desarrollo de la región Sur. Se estima que pueda seleccionarse el operador durante el verano del año 2008.

Por otro lado, las obras de infraestructura del puerto están muy adelantadas y la expectativa es que para octubre de 2008, se termine el estacionamiento que permitiría el manejo de 250,000 contenedores al año. La semana pasada el Ing. Ramón Torres Morales, Director Ejecutivo de la Autoridad del Puerto de las Américas, divulgó que durante este año se van a adquirir las grúas necesarias para el manejo de los contenedores, lo que asegura que para el mes de diciembre de 2008, el puerto contará con todo el equipo e infraestructura para recibir barcos Post-Panamax.

La viabilidad económica del puerto va a depender de que se construya una sinergia de líneas marítimas interesadas en venir a Puerto Rico junto a oportunidades de negocio locales e internacionales para trasbordo y valor añadido. Esta sinergia debe ocurrir porque las fuerzas del mercado marítimo están creciendo a niveles extraordinarios, lo que junto a la infraestructura de primer orden de un puerto de 50 pies de calado y la posición estratégica de Puerto Rico en el cruce de las rutas marítimas principales Este-Oeste y las secundarias Norte-Sur, hará que muchas empresas multinacionales vean a la Región Sur como un lugar natural para sus expansiones. Estas ventajas estratégicas se complementan con las grandes extensiones de terreno disponibles a precios razonables que ofrecen la oportunidad de que se establezcan compañías que manejen grandes centros de distribución que permita el establecimiento de plantas o empresas satélites de valor añadido.

Los puertorriqueños debemos aprovechar la oportunidad de crear las empresas de valor añadido. Sin embargo, el Puerto ofrece oportunidades importantes para los exportadores locales aunque no sean empresas de valor añadido. El Puerto de las Américas permitirá mejor acceso terrestre para los exportadores locales y mejores tarifas que las que ofrece el puerto de San Juan. Esto hará más efectivo exportar por el Puerto de Ponce. Por otro lado, el calado profundo del Puerto permitirá buques de mayor calado lo que debe abaratar costos por el efecto de la economía de escala. Por tanto, exportando por Ponce se tendrá una excelente oportunidad de control de costos.
Por esta razón, es indispensable que todas las organizaciones profesionales como la Cámara de Comercio de Puerto Rico, la Asociación de Industriales, y los colegios profesionales se enteren de todos los detalles de este desarrollo y participen en todos estos procesos.

El proyecto del Puerto de Las Américas tiene una agenda pendiente para este año 2008 que complementa los desarrollos de infraestructura y de selección del operador. Por ejemplo, es indispensable que se apruebe un capítulo o una sección especial en la Ley de Incentivos Industriales para que se apoyen las zonas de valor añadido. También, es necesario enmendar la Ley 212 que permite la inversión privada en los cascos históricos para que pueda permitirse también en las zonas de valor añadido a los fines de fomentar la construcción de la infraestructura necesaria para establecer nuevos negocios. Por último, es necesario empezar a articular el consenso que se ha ido generando en torno a la necesidad de lograr una enmienda a las Leyes de Cabotaje para excluir el Puerto de Las Américas. Prácticamente todos los sectores políticos ya apoyan esta iniciativa, ya que hasta el Partido Nuevo Progresista por conducto de su presidente, el Dr. Pedro Roselló, ha anunciado que luchará por la derogación de la Ley de Cabotaje en conjunto con Hawaii, Guam y Alaska.

Si todos unimos nuestras voluntades en estas agendas podemos estar listo para que el puerto comience un desarrollo vertiginoso y sostenido a partir de octubre del año 2008.

Todas las empresas que tengan interés en hacer negocios relacionados al Puerto de Las Américas deben comenzar a implantar planes de acción específicos partiendo de la premisa de que comenzarán a surgir oportunidades concretas a partir de la segunda mitad del año 2008.
El año 2008 es el año del Puerto de Las Américas. Investigue, consulte, planifique. Esta oportunidad es para usted.

El autor es abogado notario, Presidente del Bufete Emmanuelli, C.S.P., pasado presidente de la Cámara de Comercio del Sur de Puerto Rico y anfitrión del programa Debido Proceso de Ley, que se transmite todos los sábados a las 11 de la mañana por WPAB 550 en el cuadrante de su radio. Para mayor información vea: http://www.bufete-emmanuelli.com

TITULARES DE CAMBIO. UNA FÁBULA

Por Lcdo. Rolando Emmanuelli Jiménez, J.D., LL.M.
rolando@bufete-emmanuelli.com

Afortunadamente ya se comienzan a ver los resultados de la reciente conferencia de prensa en la que, presididos por los Reyes Magos y Santa Claus, todos los mágicos benefactores de la fantasía y los buenos deseos presentaron su plan estratégico para salvar a Puerto Rico.

La primera evidencia del poder de los fascinadores y poderosos de la quimera fue el desayuno cumbre que tuvo Aníbal Acevedo Vilá con Pedro Rosselló González, Kenneth McClintok y José Aponte Hernández, con el propósito de establecer un plan de trabajo conjunto que combine las iniciativas principales de sus dos partidos políticos. Todo por el bien de Puerto Rico. Las expresiones de entusiasmo de los líderes incluyeron los conceptos de reconciliación nacional, responsabilidad política, mandato del pueblo, calidad de vida y desarrollo económico. Desde ese momento los titulares de cambio no dejan de asombrar.

Por ejemplo. Con la firma de más de cien líderes políticos, del sector empresarial y laboral, junto a intelectuales y representantes de la sociedad civil, se selló el Plan Estratégico de Desarrollo Económico y Social de Puerto Rico 2008-2020. El Plan contempla, entre otros, la forma específica de alcanzar los siguientes objetivos: Prohibir so pena de despido el activismo político en el empleo público; romper el control que tienen los partidos sobre el sistema electoral para propiciar la entrada de candidatos independientes y eliminar la inversión política; enmendar la Constitución para implantar una legislatura unicameral, establecer la obligatoriedad de los mandatos del pueblo y el poder del referéndum revocatorio para el gobernador y el presidente de la legislatura; implantar una verdadera reforma contributiva y fiscal para asegurar la efectiva inversión de los recursos del Estado en beneficio del Pueblo; lograr una reforma integral de los programas de beneficencia pública para incentivar la entrada de las personas al mundo del trabajo; implantar un plan universal de salud; comenzar la revolución del sistema de cuidado de la salud mental con el establecimiento de un programa de medicación de adictos para destruir los réditos del narcotráfico y reducir sustancialmente los delitos contra la persona y la propiedad; reestructurar toda la legislación urbanista y de permisos para evitar el desorden urbano y lograr armonía con el ambiente; reducir sustancialmente la dependencia del automóvil con el establecimiento de un sistema integral de transportación en toda el país; y, reenfocar los recursos de inversión y delegación regional de poderes a consorcios municipales para propiciar cuatro polos de desarrollo económico y distribuir de manera equitativa la riqueza del país. Inmediatamente se convocó una sesión extraordinaria para considerar el primer grupo de medidas de implantación del Plan y los presidentes legislativos se mostraron optimistas de que puedan aprobarlas en los próximos treinta días.

Por otro lado, el liderato legislativo de ambas cámaras del Congreso federal recibieron la delegación tripartita de puertorriqueños ilustres y líderes gubernamentales con el propósito de discutir una larga lista de iniciativas producto del Plan Estratégico. Portavoces del Congreso manifestaron su apoyo y compromiso con el resultado de la Asamblea Constitucional de Status, la inmediata exclusión de Puerto Rico de las leyes de cabotaje, la limpieza de Vieques y otros lugares seriamente contaminados por la actividad militar e industrial y apoyo económico para la transición hacia el nuevo status no colonial.

Por último, en un movimiento sin precedentes a tono con el ánimo de perdón, reconciliación nacional y tolerancia, los principales líderes religiosos del país se reunieron con representantes de los movimientos de derechos humanos y de las personas homosexuales y acordaron endosar propuestas específicas de cambios al Código Civil de Puerto Rico que eliminen el discrimen por preferencia sexual para que todos las personas puedan hacer una vida normal en reconocimiento y balance de los principios de la libertad religiosa y de conciencia, la intimidad y la dignidad humana.


El autor es abogado notario, Presidente del Bufete Emmanuelli, C.S.P., pasado presidente de la Cámara de Comercio del Sur de Puerto Rico y anfitrión del programa Debido Proceso de Ley, que se transmite todos los sábados a las 11 de la mañana por WPAB 550 en el cuadrante de su radio. Para mayor información vea: http://www.bufete-emmanuelli.com

NUEVOS MODOS DE PROCURAR LA INVERSIÓN PRIVADA EN PUERTO RICO

Por Lcdo. Rolando Emmanuelli Jiménez, J.D., LL.M.
rolando@bufete-emmanuelli.com


Desde la creación de la Compañía de Fomento Industrial, Puerto Rico ha dependido de un modelo de atracción de capital extranjero para el desarrollo de su economía que se apoya en los incentivos contributivos. Es decir, en reducir o eliminar las tasas contributivas. En estos tiempos de intensa competitividad global eso ya no es suficiente.

El reciente estudio de la Dra. Rosa A. Reyes Borges sobre los efectos de los incentivos contributivos y la integración de Puerto Rico con los Estados Unidos concluyó de manera sorprendente que los incentivos contributivos no son la variable principal que consideran las empresas a la hora de establecerse en un país. En su estudio la Dra. Reyes Borges rompe el paradigma de la necesidad de los incentivos de las 936 para propiciar el desarrollo económico de Puerto Rico.

A la hora de escoger un país, las empresas miran toda una multiplicidad de factores que pueden resumirse en dos conceptos: calidad de vida y clima empresarial. Por calidad de vida y clima empresarial queremos decir que las empresas buscan una estabilidad económica, social, política y un clima favorable para llevar a cabo los negocios y que no se presenten problemas imprevistos o dificultades para hacer negocios. Un factor bien importante es la educación y responsabilidad de la mano de obra junto con la disponibilidad de un ordenamiento laboral efectivo, justo y fácil de administrar. Por último, un factor que hace la diferencia en la competencia de los países para obtener la inversión privada es la pasión con que se presente y se fomente la inversión en nuestro país.

El estudio de la Dra. Rosa A. Reyes Borges determina que es fundamental el esfuerzo del gobierno en las promociones para atraer empresas nuevas. Las promociones son las gestiones que hace la Compañía de Fomento para demostrar que Puerto Rico es el lugar ideal para la inversión extranjera. La reducción de nuevas empresas en Puerto Rico es explicable en gran medida por la reducción en las gestiones de promoción. Por ende, es indispensable que además de diseñar esquemas sencillos de incentivos contributivos se pueda transformar y presentar a Puerto Rico como un país que tiene suficientes elementos que le distinguen para sobresalir en términos de calidad de vida y clima empresarial.
Es indispensable reenfocar los esfuerzos de la Compañía de Fomento hacia la promoción y darle una nueva visión a nuestro país para el desarrollo de la inversión. Por eso es que el trabajo de promoción no puede descansar únicamente en el gobierno. Es indispensable que la empresa privada se involucre en el proceso de promoción de nuevas inversiones. Esto no implica el atraer nueva competencia para nuestras empresas. Debemos atraer las empresas que para operar efectivamente deban aprovechar nuestra oferta de bienes y servicios. Empresas que además de crear nuevos empleos, se aprovechen de nuestra producción económica para crear, no sólo crecimiento, sino también desarrollo económico.

El autor es abogado notario, Presidente del Bufete Emmanuelli, C.S.P., pasado presidente de la Cámara de Comercio del Sur de Puerto Rico y anfitrión del programa Debido Proceso de Ley, que se transmite todos los sábados a las 11 de la mañana por WPAB 550 en el cuadrante de su radio. Para mayor información vea: http://www.bufete-emmanuelli.com

miércoles, 12 de diciembre de 2007

HAY QUE MIRAR MÁS ALLÁ DEL HORIZONTE

Por Lcdo. Rolando Emmanuelli Jiménez, J.D., LL.M.
rolando@bufete-emmanuelli.com

Somos una sociedad de lo inmediato: gratificación instantánea, comunicación inalámbrica, transacciones económicas electrónicas, “servicarro”, etc. Siempre la pregunta es ¿Cuánto tarda? ¿Para cuándo lo puedo tener? La rapidez en nuestro mundo moderno es fundamental. Sin embargo, esto ha afectado dramáticamente nuestra capacidad de esperar, ponderar, reflexionar y planificar a mediano y largo plazo.

El gran escritor checo Milán Kundera describió en su novela La Lentitud cómo el fenómeno de la máquina vertiginosa destruyó el tiempo y el espacio necesario para que los seres humanos reflexionemos. Los adelantos en las comunicaciones y la transportación nos someten a las presiones de hacer más con menos tiempo. Sólo recuerde cómo era su vida antes de tener un celular y la computadora. En esos tiempos atendíamos una cosa a la vez. Nos enfocábamos y trabajábamos más relajados. Ahora con el celular y la computadora vivimos constantemente en un circo de tres pistas haciendo malabares para mantener todo bajo control. Bajo estas circunstancias, no tenemos espacio para reflexionar. El impacto que tuvo la lectura de Kundera me llevó a mediados de la década de los noventa a crear un espacio de asientos y mesas muy popular en la Facultad de Derecho Eugenio María de Hostos, donde los estudiantes y profesores se sentaban sólo a reflexionar y conversar. Esa área se bautizó como La Lentitud.

La rapidez no permite que veamos más allá de nuestros pies. ¿Dónde usted piensa estar el año que viene? ¿Cuáles son sus metas? ¿Qué respondería si hablamos de 5, 10 ó 15 años? La contestación generalizada es que nadie sabe. Eso se lo hemos permitido también a nuestros políticos. Le damos un cheque en blanco para que hagan las cosas día a día, mes a mes y de año en año. Ni siquiera se presenta un plan de trabajo estructurado de cuatro (4) años, mucho menos más allá de ese término. Las grandes transformaciones personales y de las naciones han ocurrido sólo cuando miraron más allá de horizonte.

En estos momentos de crisis económica y social necesitamos ser muy proactivos y creativos. Tenemos que buscar urgentemente nuevas alternativas de desarrollo y actividad humana de provecho social. Para lograrlo, no podemos perder la perspectiva de tiempo, espacio y reflexión. Por eso necesitamos un poco de lentitud. Si nos esforzamos, todos podremos encontrar esa lentitud necesaria para reflexionar sobre nuestra situación presente y lo que debemos hacer para forjarnos un futuro mejor, tanto como individuos y como nación.

Necesitamos una pausa en tiempo y espacio para poder reflexionar sobre cuál debe ser nuestro futuro. Los visionarios son aquellos que pueden ver hechos y circunstancias que no son aparentes para el resto de los seres humanos. Pero los visionarios tienen su lentitud, por ende, esta pausa que propongo requiere que todas las personas entendidas en las diferentes materias que conforman el saber humano, busquen una oportunidad de sentarse a reflexionar y conversar sobre cómo resolver los problemas económicos y sociales de nuestro país. Las organizaciones empresariales, universitarias y del tercer sector, deben constituirse en foros permanentes de lentitud para la discusión y el pensamiento crítico. Tenemos que permitirnos la oportunidad de mirar más allá del horizonte. Esa mirada la podremos alcanzar si nos esforzamos en construir un poco de lentitud.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

NO BASTA CON UNA NUEVA LEY DE INCENTIVOS

NO BASTA CON UNA NUEVA LEY DE INCENTIVOS

Por Lcdo. Rolando Emmanuelli Jiménez, J.D., LL.M.
rolando@bufete-emmanuelli.com

En los últimos meses se ha desarrollado un debate sobre el futuro económico de Puerto Rico que se ha centrado en la aprobación de una nueva ley de incentivos industriales. Más allá de ese objetivo, no se escucha discusión sobre hacia dónde debe ir Puerto Rico. No basta con una nueva ley de incentivos industriales. Puerto Rico necesita un plan estratégico de desarrollo económico. Es lamentable pensar que aún cuando muchos de los funcionarios gubernamentales y aspirantes a puestos políticos provienen de empresas privadas que tienen planes estratégicos bien definidos, ninguno ha hecho un planteamiento hacia el establecimiento de un plan orgánico que saque a Puerto Rico de la recesión económica más profunda en los últimos 35 años, lo asegure de desastres económicos o naturales y lo enfile hacia el desarrollo autosustentable.

¿Cuál es el Puerto Rico que queremos en el año 2020? Esa respuesta tenemos que construirla hoy y no improvisarla cada cuatrienio. Además, tenemos que tener recursos para lidiar con todo lo que la naturaleza nos pueda deparar: ¿qué pasaría si un huracán o un naufragio bloquea el Puerto de San Juan? ¿Se acabará la comida en los supermercados en dos semanas? ¿Cuáles son los planes que tiene el gobierno para atender esa emergencia tan probable? Otro ejemplo dramático de falta de planificación: ¿tiene Puerto Rico un programa para establecer la autosustentabilidad en los alimentos? ¿Se han articulado los criterios para lograr que Puerto Rico pueda producir todas sus comidas? Por último: ¿qué nos depara el calentamiento global, si Puerto Rico no produce su propia comida?

En Puerto Rico solo se planifica, como mucho, para cuatro años. Cuatro años que implican desde la perspectiva de los partidos políticos, organizar la plantilla de funcionarios públicos después de ganar las elecciones, establecer un plan para llevar a cabo “obras”, empezar a ejecutar en el tercer año para inaugurarlas en el cuarto año, que es el año electoral. Eso es lo que nos ha llevado a la desorganización social, desparramamiento urbano y crisis en todos los sectores de nuestra actividad humana. Los países no pueden conducirse con visiones a corto plazo.

Por eso es que es indispensable un plan estratégico de desarrollo de Puerto Rico. Para eso tenemos que mirar y analizar nuestras fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades. Debemos entonces establecerse los objetivos terminales junto con las metas intermedias que ayuden a medir la consecución de los fines. El Plan debe ser consensuado, para que todos los partidos lo apoyen. Además, debemos establecer mecanismo de legislación que permitan, que una vez aprobado el plan, no sea fácil o práctico derogarlo. Esto salvaría el plan de los vaivenes políticos.

Debemos romper el paradigma político partidista de la planificación a corto plazo. Debemos comenzar a ver más allá del horizonte.

El autor es abogado notario, Presidente del Bufete Emmanuelli, C.S.P., pasado presidente de la Cámara de Comercio del Sur de Puerto Rico y anfitrión del programa Debido Proceso de Ley, que se transmite todos los sábados a las 11 de la mañana por WPAB 550 en el cuadrante de su radio. Para mayor información vea: http://www.bufete-emmanuelli.com

jueves, 22 de noviembre de 2007

CAMBIO PARADIGMÁTICO: LA ECONOMÍA DE LA SOLIDARIDAD

Por Lcdo. Rolando Emmanuelli Jiménez, J.D., LL.M.
rolando@bufete-emmanuelli.com

Si bien es cierto que el desarrollo de una economía de conocimiento a tono con el siglo XXI y con la globalización, es una de las metas que debe tener el pueblo puertorriqueño, también es indispensable que se enfoquen los esfuerzos para desarrollar una Economía de la Solidaridad. La Economía de la Solidaridad implica un sistema de negocios en el que además de producir trabajo y capital, se fomentan los valores comunitarios, sociales y nacionales.

El capitalismo se caracteriza por el énfasis en el individualismo y el ánimo desmedido de lucro. La solidaridad social no es una de las metas del capitalismo, aunque recientemente las empresas capitalistas han comprendido la necesidad de hacer sus aportaciones sociales, y esto es lo que llaman responsabilidad social empresarial. Sin embargo, existe un modelo económico de solidaridad más efectivo y comprobado, que merece los más tenaces esfuerzos para que florezca e impacte todo los sectores de la comunidad puertorriqueña. Ese modelo es el Cooperativismo.

En Puerto Rico existen 400 cooperativas con cerca de un millón de socios y 8.2 billones en activos. Estas cooperativas van desde ahorro y crédito, consumo, agrícola e industrial, hasta de vivienda y juveniles. Las cooperativas tienen el potencial de desarrollarse a todas las áreas de la actividad económica puertorriqueña. El sistema económico cooperativista tiene como ejemplo fundamental a Mondragón en el país vasco. Mondragón es una comunidad que ha desarrollado con increíble éxito este modelo desde el año 1956. Actualmente tiene 264 cooperativas y emplean más de 80 mil personas.

El Cooperativismo es un modelo de desarrollo económico autosustentable ideal para las circunstancias puertorriqueñas. Es ideal porque Puerto Rico se caracteriza culturalmente por un grado de solidaridad social y porque Puerto Rico, como país subdesarrollado, requiere de la acción colectiva para alcanzar metas comunes. Tenemos que romper el viejo paradigma del individualismo y capitalismo salvaje como medio de desarrollo económico. También tenemos que fomentar al máximo la Economía de la Solidaridad.

La solidaridad fomenta valores para impactar positivamente a la educación, la familia, las relaciones individuales y colectivas. El modelo cooperativo es un modelo de sinergia donde el producto del apoyo de una serie de socios es mucho mayor que la suma de sus componentes. Abracemos el Cooperativismo y cambiemos el paradigma del Capitalismo.

El autor es abogado notario, Presidente del Bufete Emmanuelli, C.S.P., pasado presidente de la Cámara de Comercio del Sur de Puerto Rico y anfitrión del programa Debido Proceso de Ley, que se transmite todos los sábados a las 11 de la mañana por WPAB 550 en el cuadrante de su radio. Para mayor información vea: http://www.bufete-emmanuelli.com

miércoles, 14 de noviembre de 2007

CAMBIO PARADIGMÁTICO: LA SITUACIÓN COLONIAL DE PUERTO RICO

Por Lcdo. Rolando Emmanuelli Jiménez, J.D., LL.M.
rolando@bufete-emmanuelli.com

Después de la Constitución de 1952, se creó el paradigma falso de que la Ley 600 había corregido el problema colonial de Puerto Rico. Más de 50 años después, ese paradigma se ha derrumbado y todos los sectores políticos entienden en mayor o en menos grado, que Puerto Rico es una colonia.

Sin embargo, a estas alturas prevalece otro paradigma falso. Grandes sectores de los tres partidos políticos de Puerto Rico piensan que el problema colonial de Puerto Rico lo va resolver el Congreso voluntariamente. Por eso acuden a vistas sobre el estatus de Puerto Rico y cabildean a favor y en contra de las diferentes propuestas que se presentan. Sin embargo, no llevan a cabo dentro de nuestra sociedad las acciones necesarias para promover un verdadero cambio en la situación colonial.

Debemos cambiar el viejo paradigma de que el Congreso resolverá el más que centenario problema. Mientras el pueblo de Puerto Rico no se organice para iniciar el proceso de cambio de la relación colonial y acuda con una sola voz al Congreso, Estados Unidos no tomará acción sobre nuestro dilema.

Existe el mecanismo jurídico para llevar a cabo ese cambio paradigmático de reclamar como una sola voz la solución del problema colonial. Ese mecanismo es la asamblea constitucional de estatus. La asamblea constitucional de estatus es un mecanismo mediante el cual se convoca a elecciones para escoger a representantes del pueblo que se postulan a la luz de sus diferentes visiones sobre cómo debe resolverse el problema colonial de Puerto Rico. Estas visiones deben estar claras en el sentido de que cualquier solución de la situación colonial tiene que ser fuera de la Cláusula Territorial de la Constitución Federal, que establece que el Congreso es dueño y señor de los destinos de la Isla. Por ende, no puede abogarse por soluciones que son de naturaleza colonial y no reconocidas por el Derecho Internacional.

La asamblea constitucional de estatus sesionaría el tiempo que fuera necesario para que se pueda llegar a un consenso sobre qué es lo que se va a reclamar a Estados Unidos. El reclamo puede ser sustantivo o procesal. Por sustantivo me refiero a que puede incluir una solución específica a la situación colonial. Por ejemplo, Estadidad, Independencia o República Asociada. Por procesal me refiero a que la propuesta puede ser un mecanismo específico para solucionar el estatus que conduciría de manera justa a cualquiera de las soluciones viables. Por ejemplo, un referéndum final y vinculante.

La asamblea constitucional de estatus debe estar compuesta por personas de conocimiento y experiencia en asuntos sociales, jurídicos y económicos. Además, debe elegirse mediante verdadera representatividad, lo más lejos posible de los cuadros político-partidistas, y donde exista espacio equitativo para los pensamientos mayoritarios y minoritarios.

Sólo cuando nos unamos a reclamar la terminación de la relación colonial, el Congreso escuchará nuestros reclamos. El ejemplo evidente es la lucha de Vieques. Ese tipo de lucha es la que podría conducir a la solución de nuestro mayor problema existencial como Nación.

El autor es abogado notario, Presidente del Bufete Emmanuelli, C.S.P., pasado presidente de la Cámara de Comercio del Sur de Puerto Rico y anfitrión del programa Debido Proceso de Ley, que se transmite todos los sábados a las 11 de la mañana por WPAB 550 en el cuadrante de su radio. Para mayor información vea: http://www.bufete-emmanuelli.com

CAMBIO PARADIGMÁTICO: LA EDUCACIÓN

Por Lcdo. Rolando Emmanuelli Jiménez, J.D., LL.M.
rolando@bufete-emmanuelli.com

Recientemente se publicó una noticia en un periódico de circulación general que discutió los resultados del College Board. El titular fue que el promedio de la puntuación general de los estudiantes de las escuelas privadas estaba disminuyendo a un ritmo mayor que el de los estudiantes de las escuelas públicas. Sin embargo, no se recalcó la marcada diferencia en ejecución entre los estudiantes del sistema público y privado. Muy a nuestro pesar, los estudiantes de las escuelas públicas tienen un promedio de ejecución en las diferentes áreas del examen de 80 a 126 puntos menos que el promedio de los estudiantes de las escuelas privadas.

El que nuestros estudiantes de la escuela pública no puedan equiparar su ejecución a los de la escuela privada es insostenible, ya que el presupuesto del Departamento de Educación es uno de los más grandes del gobierno. Si bien es cierto que las condiciones en las cuales estudian muchos de los jóvenes que acuden a las escuelas públicas son difíciles por su desigualdad socioeconómica, es evidente hace años que el sistema de educación pública no está funcionando. A esto se suma la interpretación de los resultados que apunta a que el sistema privado se encuentra en una curva descendente. ¿Cómo podremos tener éxito como país en la economía del conocimiento que vivimos, si nuestros estudiantes están tropezando con la mediocridad?

Es indispensable responder seriamente a las siguientes preguntas: ¿Cuáles son los factores socioeconómicos más importantes que inciden en la ejecución académica? ¿Qué ocurre con la calidad de la enseñanza en el salón de clases? ¿Cuál es el papel de los padres en este problema? ¿Por qué en los colegios privados, los estudiantes tienen que trabajar hasta altas horas de la noche haciendo asignaciones? ¿Cómo compara el grado de trabajo en la casa o asignaciones que tienen los estudiantes de escuelas públicas con los estudiantes de escuelas privadas? ¿Qué medidas se pueden implantar para fomentar el interés en el estudio?

Hasta ahora el debate ha carecido de contestación específica a estas preguntas. Hace falta un cambio paradigmático en nuestra educación que revolucione desde la estructura burocrática del Departamento de Educación, sus características política-partidistas, el proceso enseñanza-aprendizaje, hasta atender las condiciones socioeconómicas que no permiten que el estudiante pueda desarrollar sus capacidades en el proceso educativo.

Tampoco queda duda de que es indispensable una reforma curricular en donde el salón de clases pase a ser un evento atractivo en la vida de nuestros estudiantes. Todavía vivimos con la educación bancaria que Paulo Freire rechazó y que Hostos formuló en la máxima “Se aprende haciendo.” Nuestros estudiantes no toleran más la mera conferencia basada en la disertación de datos para ser memorizados. Nuestros estudiantes ya viven el mundo de la interactividad de los celulares y la Internet. La educación tiene que competir con esos elementos. Por tanto, revolucionando la forma en que se enseña en el salón de clases es la única manera que podemos interesar a nuestros estudiantes en su educación.

El autor es abogado notario, Presidente del Bufete Emmanuelli, C.S.P., pasado presidente de la Cámara de Comercio del Sur de Puerto Rico y anfitrión del programa Debido Proceso de Ley, que se transmite todos los sábados a las 11 de la mañana por WPAB 550 en el cuadrante de su radio. Para mayor información vea: http://www.bufete-emmanuelli.com

lunes, 5 de noviembre de 2007

EL CAMBIO EMPIEZA POR NOSOTROS

Rolando Emmanuelli Jiménez, J.D., LL.M.

Actualmente, estamos viviendo un proceso difícil en la historia de Puerto Rico. Nos encontramos en una profunda recesión económica y todavía no hemos tocado fondo. Se debate el estatus, pero no se anticipa una solución al problema centenario. El gobierno federal, a través de sus agencias de persecución del crimen, ha intervenido en prácticamente todos los sectores del pueblo puertorriqueño y se encuentran en una indiscriminada investigación del Gobernador de Puerto Rico. Los problemas sociales de salud, drogadicción y criminalidad siguen alcanzando desarrollos insospechados.

En columnas pasadas hemos mencionado el cambio paradigmático como una transformación dramática en la manera de pensar que nos permite implantar soluciones más agresivas o efectivas para los grandes problemas que enfrentamos. Un paradigma es un modelo, teoría o patrón en cualquier disciplina científica o social. Este término también se utiliza para describir el conjunto de experiencias, herencias y valores que afectan la forma en que una persona percibe la realidad y la forma en que responde a esa percepción. Algunas personas de manera arrogante les llaman verdades sociales. A veces un paradigma se convierte en una venda que nos ciega de dogmatismo, en gríngolas que nos impiden ver hacia otros lares, o en verdades que de soplarlas se despedazan. Los paradigmas vigentes en las áreas políticas, sociales y económicas agotaron todas sus posibilidades. Ya no cumplen sus propósitos. No sirven para interpretar la realidad y actuar sobre ella.

Ante los nuevos retos de los problemas que hemos mencionado, es indispensable adoptar una nueva cosmovisión, que no es otra cosa que una nueva manera de ver nuestro mundo. Tenemos que descartar los viejos paradigmas y crear nuevos.

Hace falta cambios dramáticos. Pero para poder empezar a cambiar nuestra sociedad, es indispensable que nosotros empecemos a cambiar como individuos y seres humanos. El ser humano que hace falta para la sociedad puertorriqueña debe ser una persona con suficiente introspección, o capacidad de verse a sí mismo, como para identificar sus áreas de deficiencias, con el propósito de diseñar el crecimiento que es necesario emprender. Ese crecimiento debe basarse en la educación. Debemos educarnos para poder ser más audaces en la búsqueda de soluciones personales y colectivas. Cuando se habla de educación, no nos referimos necesariamente a la formal. Existen tantas fuentes de información y conocimiento disponibles. Sólo basta con hacer una búsqueda en la Internet sobre algún asunto pertinente como por ejemplo "mejoramiento personal"; o meramente ir a www.wikipedia.com. En mi caso, soy aficionado a los libros de audio que escucho en mi auto o en mi Ipod. Comience su búsqueda de información sobre cómo mejorar. Será un viaje extraordinario de crecimiento personal.

Con la educación alcanzamos nuevas maneras de relacionarnos. Podremos mejorar nuestra convivencia, entender la tolerancia, y fomentar nuevas maneras de ver a los demás para alcanzar la paz. Los prejuicios políticos, raciales, económicos, culturales, religiosos, de orientación sexual, etc., están desgarrando nuestra sociedad. ¿No creen que el mundo sería mejor si aprendiéramos a entender y aceptar las diferencias entre los seres humanos?

Solo si nos miramos profundamente e identificamos qué tenemos que cambiar como individuos, podremos comenzar a trabajar en nuestras circunstancias, y de la misma forma, comenzar a impactar al resto de nuestra sociedad. El cambio empieza por uno mismo. Comencemos a mirarnos.

viernes, 26 de octubre de 2007

DE PERROS, GATOS Y SERES HUMANOS

Por Lcdo. Rolando Emmanuelli Jiménez, J.D., LL.M.
rolando@bufete-emmanuelli.com


La noticia de que mataron decenas de perros y gatos dejó consternada a la prensa en Puerto Rico y a la de otros lugares del mundo. No hay duda de que ese fue un acto abominable y merece que los culpables paguen por sus delitos. No obstante, esa noticia no debe ser excusa para disimular, olvidar o maquillar el problema subyacente que existe en Puerto Rico: la violencia.

En Puerto Rico existe violencia en todos los ámbitos de nuestra vida. Asesinan a un promedio de dos personas diarias. La violencia contra los niños, la mujer, los ancianos y los impedidos es desayuno, almuerzo y comida. La criminalidad contra la persona y la propiedad está incontrolable. Los medios de comunicación se embelesan con los actos de crueldad y de violencia que parecen competir por el galardón del libro Guinness. Sin embargo, las autoridades encargadas de la formulación de política pública no tienen planes concretos para atender el problema de la violencia en Puerto Rico.

El narcotráfico, la drogadicción, y el crimen resultante, son responsables de gran parte de la violencia en Puerto Rico. Además, no hay duda de que uno de los elementos fundamentales que promueven la violencia es la desigualdad socioeconómica. Sin embargo, como concluimos en la columna anterior, muy pocos se atreven a confrontar este problema con soluciones radicales, es decir, que vayan a la raíz. Hasta ahora, lo que se ve son proyectos individuales inconexos y que a todas luces conducen a la satisfacción de algunos intereses particulares o políticos, que no son los superiores de nuestra sociedad.

Puerto Rico deambula como el poema de Sylvia Rexach. Somos una nave sin rumbo. Hace falta establecer un plan estratégico nacional para atender el problema de desigualdad socioeconómica y el narcotráfico. Mi oído está en tierra para un candidato responsable y sobresaliente. Hasta ahora, sólo silencio.

Mientras no exista un plan estratégico nacional de desarrollo económico seguiremos teniendo asesinatos de perros, gatos y seres humanos.

El autor es abogado notario, Presidente del Bufete Emmanuelli, C.S.P., pasado presidente de la Cámara de Comercio del Sur de Puerto Rico y anfitrión del programa Debido Proceso de Ley, que se transmite todos los sábados a las 11 de la mañana por WPAB 550 en el cuadrante de su radio. Para mayor información vea: http://www.bufete-emmanuelli.com

Drogas y Criminalidad

Por Lcdo. Rolando Emmanuelli Jiménez, J.D., LL.M.
rolando@bufete-emmanuelli.com

Como dijimos en una columna anterior, para enderezar la democracia debemos hacer los planteamientos de manera valiente y exigir a los aspirantes a cargos públicos la adopción de las propuestas de los entendidos en las materias que con más probabilidad puedan resolver los serios problemas que tiene Puerto Rico. Lamentablemente, la inmensa mayoría de los políticos le piden el voto a los ciudadanos a base de propuestas acomodaticias, sin imaginación y que está probado que no resuelven los graves problemas que tenemos actualmente.

En la pasada columna discutimos la necesidad de adoptar un seguro universal de salud que rompa con las contradicciones e ineficiencias de la reforma de salud. Otro asunto contra el cual es necesario enfrentarse con soluciones dramáticas es el problema de la drogadicción. La drogadicción es una enfermedad y la fuente de la criminalidad. Sin embargo, es paradójico que mientras más esfuerzos se hacen para reprimirla y tratar de eliminarla, más florece. El tráfico de drogas responde a los mismos elementos socioeconómicos del tráfico ilegal del alcohol cuando se prohibió en los Estados Unidos a principios del siglo XX. La prohibición dio base al surgimiento de las pandillas y el crimen organizado. Esto porque mientras más esfuerzos se hacen para controlar el alcohol o las sustancias adictivas, por las leyes de oferta y demanda, más caro se pone el producto, y por ende, el adicto tiene que delinquir para conseguir el dinero adicional para adquirirlo. Esto resulta en la paradoja de que si el Estado incauta más drogas mediante la campaña de represión, más crímenes se cometen.

Por otro lado, los que trafican con el producto ilegal, se enriquecen cuando el Estado reprime e incauta el producto a otros competidores, porque entonces la escasez hace que su precio suba, y por ende, su margen de ganancia. El alto margen de ganancia hace que siempre haya gente disponible para entrar al tráfico ilegal. Por eso es que se arriesgan a matar por mantener su hegemonía. Arrestan o matan al tirador, y al otro día tenemos una persona que le sustituye. Por eso es que en el tráfico de drogas cada vez hay personas más jóvenes manejando los puntos. La campaña de represión del Estado ocasiona las guerras de pandillas por el dominio de este lucrativo mercado. Esto hace que la ola de asesinatos resulte incontrolable.

El secretario de Corrección, Lcdo. Miguel Pereira, planteó valientemente que debe utilizarse la alternativa de la medicación de la droga. La medicación y control de la droga por parte del Estado permitiría que los adictos tengan acceso a procesos de rehabilitación, porque no tendrían que adquirir la droga en la calle a precios exorbitantes. Si ya no hay tanta demanda por el producto, baja el interés de lucro, y por tanto, el de las personas que quieren entrar al tráfico de drogas por las ganancias que obtendrían. Esto reduciría las guerras y asesinatos pandilleros. Por otro lado, y tal vez el efecto más importante, los adictos que estén bajo programas de medicación de drogas no tendrían la necesidad de delinquir y podrían diseñarse estrategias para reincorporarlos a la vida productiva.

Hace falta olvidarnos de planteamientos moralistas que impiden las soluciones efectivas. La droga es mala. Pero también el alcohol. Sin embargo, el enfoque con el alcohol, de licenciamiento y control, ha sido tremendamente efectivo para controlar el crimen organizado y callejero. Hoy en día, nadie mata por una caneca de ron. Ese es el enfoque que debe tenerse también con la drogadicción. Ese es el cambio paradigmático que necesita Puerto Rico para resolver el problema de la criminalidad.


El autor es abogado notario, Presidente del Bufete Emmanuelli, C.S.P., pasado presidente de la Cámara de Comercio del Sur de Puerto Rico y anfitrión del programa Debido Proceso de Ley, que se transmite todos los sábados a las 11 de la mañana por WPAB 550 en el cuadrante de su radio. Para mayor información vea: http://www.bufete-emmanuelli.com

miércoles, 17 de octubre de 2007

INDISPENSABLE UN SEGURO DE SALUD UNIVERSAL

Por Lcdo. Rolando Emmanuelli Jiménez, J.D., LL.M.
rolando@bufete-emmanuelli.com

El reciente documental del cineasta Michael Moore titulado “Sicko”, explica en términos claros y contundentes la necesidad de una revolución en el sistema de salud de Puerto Rico. El modelo de la reforma de salud contiene una contradicción inherente e insalvable, pues expone a los médicos al dilema de determinar el tratamiento que se le va a brindar a un paciente médico indigente, siempre en contra de su interés pecuniario. Esto ocurre porque el médico recibe de la compañía aseguradora una cantidad fija mensual por cada paciente, que se conoce como “capitación”. Si el paciente tiene que hacerse un análisis de sangre o una prueba radiológica, el gasto de esas pruebas se le resta al ingreso del médico. Por tanto, mientras el médico más recete u ordene exámenes y pruebas diagnósticas, menos dinero gana.

La mayoría de los médicos ejercen este balance con mucho cuidado y sensibilidad hacia el paciente. Lamentablemente, las situaciones en las cuales se “racionan” los servicios a los pacientes son cada vez más frecuentes. Esa es una de las razones por las cuales se creó la Oficina de la Procuradora del Paciente. Sin embargo, no existen los recursos económicos que puedan fiscalizar adecuadamente este asunto, porque el problema puede surgir con cada paciente, con cada tratamiento, con cada receta. Racionar servicios por razones económicas no es legal ni moral. Cualquier persona que haya sufrido daños por esta conducta, puede recurrir al tribunal para reclamar daños y perjuicios.

El modelo de salud de Puerto Rico no está cumplimiento su cometido y es además demasiado costoso, porque existe un intermediario que es la compañía de seguros, quien se lleva en ganancias una parte de los fondos públicos que debieran dedicarse al cuidado médico.

Michael Moore demuestra que el sistema de Estados Unidos y por ende, el de Puerto Rico, que está basado en compañías de seguros, está en una crisis. Moore documenta una serie de casos terribles en los cuales las compañías aseguradoras deniegan cubierta de servicios en detrimento de sus clientes y en violación a los contratos de seguro. Para colmo, en Estados Unidos hay más de cuarenta millones de personas que no tienen seguro médico. Estas personas se exponen a que en cualquier momento un problema médico los lleve a la ruina económica.

Durante la presidencia de Bill Clinton, la ahora precandidata presidencial Hillary Clinton, se encargó de promover una revolución de salud que establecería un seguro universal parecido al de Canadá, Inglaterra o Francia. En estos países el sistema médico es financiado por el Estado, pero a base de unos criterios de calidad y excelencia extraordinarios.


Es indispensable reexaminar todo nuestro sistema de salud. Hay que mirar los que son exitosos en el resto del mundo. La implantación de un sistema de seguro universal de salud puede ser la alternativa que ofrezca equidad y libre acceso a los servicios médicos. Esta es una idea que los políticos en Puerto Rico tienen que abordar de frente. Alguno debe defender al pueblo apoyando la idea de un seguro de salud universal.

El autor es abogado notario, Presidente del Bufete Emmanuelli, C.S.P., pasado presidente de la Cámara de Comercio del Sur de Puerto Rico y anfitrión del programa Debido Proceso de Ley, que se transmite todos los sábados a las 11 de la mañana por WPAB 550 en el cuadrante de su radio. Para mayor información vea: http://www.bufete-emmanuelli.com

A ENDEREZAR LA DEMOCRACIA

Por Lcdo. Rolando Emmanuelli Jiménez, J.D., LL.M.
rolando@bufete-emmanuelli.com

Por circunstancias particulares y que no es necesario discutir en este momento, la democracia puertorriqueña no ha logrado su razón de ser. La democracia es su definición más simple, es el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Sin embargo, la democracia ha sido secuestrada por los partidos políticos y la han virado al revés. El secuestro de la democracia por los partidos políticos es lo que ha llevado a los extremos de la debacle legislativa que estamos viviendo, las pugnas intrapartidistas y la traición del mandato del pueblo en torno a la unicameralidad.

El aspecto más sobresaliente del secuestro de nuestra democracia es que hemos permitido que sean los candidatos y los partidos políticos los que presenten ideas para el desarrollo económico y social de nuestro país. Las propuestas de los partidos han resultado ineficaces y nos tienen sumidos en una recesión y en una ausencia total de esperanza. No obstante, todavía se vislumbra luz al final del túnel.

La democracia actual hay que enderezarla. Corresponde a los ciudadanos, las organizaciones con y sin fines de lucro, la entidades de profesionales y a todos los grupos de interés, exponer y debatir con el pueblo las ideas para hacer el programa de gobierno que se debe exigir a los funcionarios electos, no importa el partido al que pertenezcan. Los políticos y partidos pueden seguir preparando su plataforma, pero a la hora de la implantación, el pueblo es el que tiene que definir la agenda y exigir su cumplimiento específico. Para que esto ocurra efectivamente hace falta el apoyo de todas las entidades preocupadas por el futuro del país.

Al recoger ideas de la ciudadanía, debatirlas y organizarlas para que los políticos se comprometan con ellas, estamos dictando cuál es el mandato del pueblo en torno al desarrollo económico, político y social. Las Cámaras de Comercio se encuentran en posiciones privilegiadas para palpar las realidades vigentes y poder hacer propuestas inteligentes de desarrollo. Por ende, la exhortación es que asuman un papel proactivo, que se consulte, se discuta y se presente a los políticos la agenda mandatoria del pueblo puertorriqueño. Estamos en una época ideal para este trámite pues las primarias se celebrarán en marzo de 2008. Los políticos que no se comprometan con esta agenda deben rechazarse en las urnas. Es la única manera que podemos salvar nuestra democracia.

El autor es abogado notario, Presidente del Bufete Emmanuelli, C.S.P., pasado presidente de la Cámara de Comercio del Sur de Puerto Rico y anfitrión del programa Debido Proceso de Ley, que se transmite todos los sábados a las 11 de la mañana por WPAB 550 en el cuadrante de su radio. Para mayor información vea: http://www.bufete-emmanuelli.com

MÁS ALLÁ DEL PUERTO DE LAS AMÉRICAS Y EL VALOR AÑADIDO

Por Lcdo. Rolando Emmanuelli Jiménez, J.D., LL.M.
rolando@bufete-emmanuelli.com

Como explicamos en una columna previa la humanidad ha pasado por diferentes olas de desarrollo económico y social. La primera ola fue la agricultura, la segunda la industrialización, y la tercera es la época del conocimiento. Existen países como China en los cuales coinciden paralelamente esos tres grandes movimientos. Coexisten primitivos agrícolas, grandes industrias, y los más importantes en este momento, los sectores que manejan servicios, información y conocimiento. Ejemplos de estos sectores son la investigación, la conceptualización de nuevos productos, los profesionales, la banca y las telecomunicaciones. Estos sectores no fabrican productos, estos sectores ofrecen servicios o información pertinente y procesada, y por tanto, conocimiento.

Puerto Rico tuvo su época agraria hasta aproximadamente el año 1950, donde comenzó la industrialización. La industrialización basada en los incentivos industriales ha entrado en una profunda incertidumbre y recesión. El Puerto de Las Américas es un elemento esencial entre el paso de la época de la industrialización que se encuentra moribunda y la ola del conocimiento. Para poder desarrollar la economía del conocimiento es indispensable atender la investigación y desarrollo, no solamente en la biotecnología, sino en todas las ramas del desarrollo humano. Por ende, es correcto, aunque insuficiente, el enfoque que ha asumido el gobierno de Puerto Rico de privilegiar la biotecnología.

El desarrollo de una economía del conocimiento en Puerto Rico requiere que nos insertemos en los mercados internacionales mediante la globalización. La iniciación de Puerto Rico en la globalización no se puede dar sin el desarrollo pleno del Puerto de Las Américas “Rafael Cordero Santiago”. El Puerto de Las Américas es la entrada a la vinculación de Puerto Rico con los demás países del mundo que están desarrollando sus economías de conocimiento, y tenemos los recursos intelectuales y humanos para poder aprovecharnos de esta importante tendencia. Por ende, debemos como transición inescapable para el desarrrollo de la época del conocimiento, que desarrollar al máximo el Puerto de Las Américas. Pero debemos mirar por encima de ese horizonte, y visualizar que el objetivo último es después del valor añadido y desarrollar al máximo la economía de conocimiento.

El autor es abogado notario, Presidente del Bufete Emmanuelli, C.S.P., pasado presidente de la Cámara de Comercio del Sur de Puerto Rico y anfitrión del programa Debido Proceso de Ley, que se transmite todos los sábados a las 11 de la mañana por WPAB 550 en el cuadrante de su radio. Para mayor información vea: http://www.bufete-emmanuelli.com